25 julio, 2007

Besando a un tonto

El remís pasó a buscarme a las siete menos cuarto de la mañana; noche cerrada. Cerrada con candado y siete llaves, parecía. Generalmente me tomo el 160 hasta la estación y de ahí el 112, pero el frío me acobardó.

El remís era de los que tienen calefacción. El remisero escuchaba un programa radial conducido por una locutora de ésas que suponen que ser agresiva y gritar vulgaridades por radio a las siete menos cuarto de la mañana es una manera digna de ser moderna. La locutora informó a sus oyentes que la temperatura era de dos grados, y que la sensación térmica descendía a cero. Yo me dejé hundir en el asiento, con el masoquismo barato de quien sabe que en cinco minutos deberá bajarse del auto y enfrentar el invierno. Me acordé de ese capítulo de Los Simpsons en que Homero se niega a ir a la iglesia. Mientras su familia se congela en el templo, Homero se envuelve en su acolchado y se convence: soy un panquecito de miel y canela...
Llegamos a la estación. Mientras abonaba el importe del breve, brevísimo viaje, y me preparaba psicológicamente para esperar el colectivo durante veinte minutos eternos, la locutora dejó de gritar groserías y el musicalizador le dio lugar a un George Michael relleno de miel y canela.

La música hermosa es cruel cuando afuera hace mucho frío.

21 Comments:

Blogger martinezconacento said...

Cuando afuera hace mucho frio, reconforta el olor a leña quemada y a café, y la certeza de poder permanecer en casa.
La menta sugiere frescura entonces y se compadece mal con el ambiente.

25/7/07 18:09  
Blogger lágrimas de mar said...

cuando hace tanto frio no hay nada ni nadie capaz de calentarme
besos

lágrimas de mar

25/7/07 18:34  
Blogger MALEFICABOVARI said...

Todo es cruel, cuando afuera hace mucho frío.... pero eso se puede cambiar... ya sabes, uno se pne hasta arriba de jerseys y lanas, lo jodido son los fríos de alma... y de esos andas mubien ultimamente, temperatura perfecta en tu corazón, diría unos 18 grados... andaaaaaaaaaaaaaaaaaa, que tu puedes con frío, con locutoras vulgares, y seguro que el kissing a fool, te puso romanticona de cojones.
Cuídate, TU ERES EL APAPACHO EN PERSONA, se puede decir eso??

25/7/07 18:44  
Blogger Nosotras mismas said...

Da igual el frío o el calor que hace afuera, lo importante es como te sientas tú.

Gracias por tu comentario al son de unos tacones... Algunos sin ser dioses, tienen ese poder.

Besos y buenas noches.

25/7/07 19:09  
Blogger el nombre... said...

síiiii. Y más crueles son las tarifas de los remises, que no te permiten seguir a destino, escuchando a George Michel y disfrutando un rato más del calorcito (a las 7 de la mañana!!!)


besos(con bufanda)
(yo tampoco tolero el ´frío!!!!, se nota?)

25/7/07 21:59  
Blogger Horacio said...

Lo de George Michael relleno de miel y canela me dio miedo.

26/7/07 00:53  
Blogger Clarice Baricco said...

Usted nació pegada a las letras.
Te disfruto en cada uno de tus relatos.

Abrazos

26/7/07 02:17  
Anonymous Anónimo said...

Ese es el problema de besar a un tonto/a, da calorcito por un rato pero del inminente frío de después no se salva nadie...

mejor encerrarse en casita y sacando una mano elastica por la ventana cerrar con candado y siete llaves la puerta por fuera.

Hola, mi nombre es Anónimo y quería pedir el tema "besar a un rey" de G.M. El blog esta buenísimo!

F.

26/7/07 04:56  
Anonymous Salva said...

Esta noche he sudado tanto que hasta se me han arrugado los dedos de las manos.

26/7/07 06:26  
Blogger Gwynette said...

Aunque yo le temo al frío, casi que reconforta leer la palabra frío...es que por aquí hace un calor que te mueres !

Apapachos para ti

26/7/07 06:43  
Blogger mandarina azul said...

Ahora mismo te envío, con urgencia, un paquetito con algo del calor que nos desborda aquí. Pobrecita Gilda, ¡que se nos congela!

Más apapachos para ti de otra friolera.:)

26/7/07 08:44  
Blogger Aiala Ruiz de Alegría said...

lo de la música agradable y el frío, tal como lo dices, me pega que tiene que saber igual que cuando después de darle un sorbo al té hirviendo, muerdes un trozo de hielo.
Cuidate las encías sensibles!!!
Te tejo una bufandita?
abrazos caracola

26/7/07 12:22  
Blogger gaia56 said...

muy bien lo contaste... sentí el frío del ambiente de tu relato.
besos

26/7/07 13:41  
Blogger Arcángel Mirón said...

Male: ¡por supuesto que se puede decir así, si vos sos el apapacho en persona!

Horacio: van a pasar los días y me voy a seguir riendo de tu comentario, mandoble!! :)

Anónimo: ¿GM es por George Michael o por General Motors?

Apapachos a todos.
Como dice Male, ustedes son el apapacho en persona.

26/7/07 16:14  
Blogger churra said...

Mira que yo soy friolera pero hoy aqui en la puertita de mi casa han cantado los 40º...y lo peor sin musica,
Besos y abrigate

26/7/07 18:23  
Blogger reina imposible said...

A mi me calienta siempre una buena cancion y una sonrisa (la mia sobre todo) cuando las mañanas son horriblemente grises y no tengo ganas de levantarme de la cama.
reina imposible

27/7/07 01:55  
Blogger La interrogación said...

Me sorprende tanto la sensación de leerte. Yo me estoy muriendo de calor estos días y al leerte, por un instante, todo se me vuelve más fresquito. Da un gustooo.

27/7/07 07:09  
Blogger TOROSALVAJE said...

Que frío me diste Gilda, y mira que yo el frío lo llevo bien, pero aún así....

Que hace una niña a esas horas por la calle????

Besos.

27/7/07 07:23  
Anonymous Anónimo said...

mmm yo kreo k tendrias k habert kedado alli....en el auto... pero...x k el título? no entiendop...

www.fotolog.com/jjjeeennnyyy

29/7/07 18:07  
Blogger MAYA said...

Genial, Gilda, Genial! Es que claro después de un viaje calientito, uno se hace la masoca pensando en cuando tiene que bajar y encima te ponen a George Michael con todo el calor y el ardor en su voz, uno termina diciendo que la música es más cruel que el diablo.

Un beso,

Maya

30/7/07 12:44  
Blogger BELMAR said...








¿Te gustó Nicolás de "Cuentos de Gitanos"?



« Aquella fría mañana despertó junto a la salida del sol… la habitación todavía no tenía cortinas así que los primeros rayos de luz atravesaron las sábanas y frazadas como colándose entre las fibras. Ya habían pasado tres días desde que había regresado a la casa que muchos años antes había sido su hogar. Había probado algunos alimentos y bebido mucho alcohol para olvidar, para dejar de sentir el dolor y la ansiedad de no tener una buena dosis recorriendo sus venas, llevándolo a lugares lejanos y placenteros, haciéndolo parte de un cosmos que abrazaba sus piernas y penetraba sus ojos claros, casi azules, casi desdoblados sobre la ausente y acogedora almohada. »



BELMAR





5/8/07 16:07  

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