22 febrero, 2007

Música color beige bien claro

En la película Alta fidelidad, John Cusack interpreta al dueño de una disquería. El negocio va mal, él se siente un fracasado, su novia lo dejó por otro y su madre lo llama por teléfono para reprocharle que si las mujeres lo abandonan es por su culpa.
La escena de la que les voy a hablar transcurre en la disquería. Cusack está cabizbajo, muy triste, muy deprimido. Entra al negocio su empleado, un tipo gracioso e insoportable interpretado por Jack Black, y pone al volumen máximo un disco de (creo) Tina Turner. Cusack le pide que lo saque. Black le dice que no, que ese disco es ideal para empezar el día bien arriba. Cusack se violenta, se acerca al equipo de música y lo apaga; luego mira a Black y le grita
- ¡Necesito oir música que pueda ser ignorada!

Eso que siente Cusack es lo opuesto a lo que siente el ladrón de orquídeas en la película El ladrón de orquídeas (ya lo conté una vez, disculpen el eco): el ladrón explica que como el mundo es inabarcable, las personas necesitan una pasión. Así, la persona vive por y para el objeto adorado; el mundo se convierte en ese objeto y así deja de ser inabarcable.
Para el Cusack de Alta fidelidad, la música es su objeto de pasión. Sin embargo, ese día necesita música que parezca no estar allí. Porque no dice no quiero música sino quiero música que pueda ser ignorada.

Suele suceder que un día determinado nos sentimos agridulces. No queremos estar con otras personas, pero tampoco queremos estar solos. No queremos que una tormenta nos empape, pero tampoco queremos que el sol caiga sobre nosotros como una maldición vertical.
Lo que queremos esos días es que las cosas existan pero que no nos toquen, para poder arreglar nuestros asuntos íntimos sin estridencias infiltradas.
Por eso me gustan las personas que saben que mi color favorito es el rojo pero que a la vez son capaces de notar cuándo es más oportuno un beige bien claro.

(Nota de la autora: Alta fidelidad es una comedia. Si narré de tal modo que pudo pasar por un drama más lacrimógeno que Mar adentro, no fue ésa mi intención. Debe ser que hoy estuve escuchando a Ismael Serrano y, ya saben, no es música que pueda ser ignorada).

25 Comments:

Blogger Hôichi said...

Es una de mis películas de cabecera jejee, es genial, basada en un libro de Nick Hornby. Me encanta, sera que me identifico con cusack jeeee. Recomiendo leer el último libro de Hornby en picado. genial

besitos

22/2/07 17:22  
Blogger Horacio said...

Muy bueno, perlinha! Es hasta psicoanalítico el armado que hacés. Podría agarrar esto y traducirlo a un lenguaje técnico para que sea ficha de alguna cátedra freudiana.

22/2/07 17:23  
Anonymous mandoble said...

me encanta leerte...
me atrapan tus escritos cada vez más...
pero lo que quiero destacar en este comentario es lo maravilloso que titulás!! me atrapan tus títulos!!!
sos muy creativa (además de otras muchas cosas)
orgullosa de vos

22/2/07 18:21  
Blogger Sandra Becerril said...

Cuando escribo tiendo a escuchar música que casi nadie oye en mi casa... y luego me voy y ya no me doy cuenta de lo que estoy escuchando...

No he visto la película, pero este fin será bueno para rentarla

besos!

22/2/07 19:28  
Blogger nomesploraria said...

La peli buenísima.
No me gusta la música de fondo: la música en las tiendas, el los restaurantes, en las oficinas.
La música tiene que ser la excepción y el silencio la norma.
Será porque me gusta demasiado.

22/2/07 19:35  
Anonymous Itoitz said...

Me quedo con la música de fondo de ismael serrano que has evocado, para hundir la cabeza bajo las sabanas y descansar placidamente...


Queda lejos aquel mayo, queda lejos Saint Denis,
que lejos queda Jean Paul Sartre, muy lejos aquel París,
sin embargo a veces pienso que al final todo dio igual:
las ostias siguen cayendo sobre quien habla de más.

Y siguen los mismos muertos podridos de crueldad.
Ahora mueren en Bosnia los que morían en Vietnam.
Ayer morian en BOSNIA, ahora mueren en BAGDAD.

22/2/07 19:52  
Blogger Astilla said...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

22/2/07 20:10  
Blogger Astilla said...

Arcángel:

(una película casi de culto para mi, y por más que me pregunto aún no entiendo bien a bien por qué)

Entiendo perfecto lo que escribes. Días en donde queremos ser transparentes pero no invisibles, y que las cosas no nos reboten, sino mejor nos atraviesen.
Yo prefieron el azul, pero hay días en qeu es mejor elegir un verde llano.

besos.

pd: acabo de leerme de romplón tus post, porque no habia podido antes. Gracias por la invitación, la acepto halagada, ahora mismo me pongo a transcribir la pag. 123 (sorpresa sorpresa)

22/2/07 20:15  
Blogger Mariposa_Sabinera said...

Veoq ue no soy la única que tiene entre sus peliculas favoritas a Alta Fidelidad.
Yo me robé un jueguito de esa pelicula... el de los Top 5. Es muy bueno para cuando estás aburrida con alguien.
Amiga... definitivamente mi día hoy fue beige claro. Gracias a personas como vos uno le encuentra palabras a lo inexplicable.
Besotes impares y sin sal!

22/2/07 22:28  
Blogger srcurri said...

Para tener un gran momento necesitamos pasar por transiciones, no?; si una película no tuviera ni una sola frase que sobrara, o un movimiento inútil, si todo fueran gestos y palabras sublimes, no podríamos aguantar todo el rato la atención.

Ismael Serrano es un pesao.
Te pongo dos citas que se refieren directa o indirectamente a él de dos grupos españoles. De La cabra mecánica:

Una vez más alguien se me adelantó
y asesinó al último nuevo cantautor
Una vez más no he sido yo.

Y de Los planetas, una canción que se llama Vuelve la canción protesta:

No me creo lo que dices
porque no es verdad
a partir de ahora nunca más
Políticos y banqueros tiemblan
vuelve la canción protesta.

Saludos!

23/2/07 07:08  
Blogger Narrador said...

De colores:
Curioso mi Wild Bunch practica un genero de humor grueso, de juegos de palabras sin gracia que llamamos Humor Beige, la unica definicion que se me ocurre es el propio nacimiento del termino:
"Es humor beige... lo veig o no lo veig" Un horror vamos.

Y el rojo... yo soy de Capote, y un dia rojo, es precisamente ese que usted relata, con la adicion del factor "no hay ninguna razon para sentirse asi pero me siento que no me siento".

Asi que creo que su dia beige es mi dia rojo y viceversa.

Creo que en mi universo usted seria daltonica...

23/2/07 07:18  
Anonymous Anónimo said...

Si buenas pelis las dor de verdad arcangel que lo paseos por qui sor de lo más instructivos o evocadores besos
LaOnza

23/2/07 07:43  
Blogger NoSurrender said...

curioso, ayer mismo hablaba yo en mi sitio de otra película del mismo guionista.

El rojo queda mñas sexy en la lencería,eh ;)

Anímo, hoy puede ser un buen día!

23/2/07 09:00  
Blogger neoGurb said...

Alta fidelidad, El ladrón de Orquídeas, Ismael Serrano, juntos en un post.

Hummmmm, ya me gustaría poder echarle mano a tu biblio/video/discoteca, ya.

23/2/07 15:55  
Blogger neoGurb said...

¡¡ SRCURRI !! Si te vuelves a meter con Ismael Serrano te reto a un duelo, al amanecer y con armas que produzcan un gran dolor, por si gano. No me lo toques, no...

(Es broma, ¿eh?)

Justamente el cantante de La Cabra Mecánica es muy amigo de Ismael, incluso está de invitado en algún disco suyo.

(Perdón por el off-topic, pero no me pude sujetar)

23/2/07 16:02  
Blogger Lost in Translation said...

muy bueno!
me gustaria escuchar esa musica ignorada. Tampoco conozco ismael serrano, pero me bajare algo por ahi para ver q onda!

23/2/07 17:55  
Blogger pazzos said...

Perla, cuéntame otra vez
ese cuento tan bonito...

23/2/07 23:30  
Blogger FRAC said...

Hola,

¿Conoces a Hiromi, pianista de jazz japonesa?

Mira que cuenta de su profesora: "Cuando quería que tocara con una determinada dinámica, no me lo pedía en términos técnicos. Si la pieza era apasionada, me decía: ’toca rojo.’ O si era suave, me pedía: ’toca azul’. De este modo podía tocar con todo mi corazón, y no sólo con mis oídos.”


A mi también me gusta el rojo, el color de mi coche, qué peligro!

Buen día tengas, arcangelmirón.

24/2/07 04:47  
Blogger TOROSALVAJE said...

Me gusta como escribes, como introduces y desarrollas el tema llevándonos hasta donde tú quieres llegar.

El ladrón de orquídes me gustó mucho.

Un salduo.

24/2/07 13:32  
Anonymous mondo said...

Tal cual, hay días en los que uno lo único que quiere es que no te rompan las pelotas más allá del color o la música. Sería sano que uno pusiera un cartel de "no molestar" y por tanto el resto se abstuviera de hacer comentarios del tipo "parece que hoy va a llover" o "viste a quién nominaron de gran hermano"...

pd: nunca es bueno que a uno le lleguen con esos comentarios, pero hay días menos tolerables que otros

24/2/07 15:33  
Blogger maestra en prácticas said...

has descrito perfectamente mi último viernes...¡no me hables! pero quédate...¡no me preguntes! pero comprende cómo me siento...

P.D: no he visto ninguna de las dos pelis, pero creo que ya va siendo hora de verlas, no crees?

un saludo ;)

24/2/07 17:57  
Blogger El detective amaestrado said...

La música nunca es del todo ignorada en los oídos de depende quien...

25/2/07 09:16  
Blogger Rayuela Palatina said...

Eso de los dias rojos me ha recordado inevitablemente a "Desayuno con diamantes":

-¿Sabe esos días en lo que todo es de Color Rojo?
-¿Color rojo? será negro.
-No, se tiene un día negro cuando una ha engordado un poco o cuando ha llovido demasiado. Estás triste y ya está. Los días rojos son aquellos en lo que estás triste y no sabes porqué. Cuando me pasa, lo único que me alivia es coger un taxi e irme a Tiffany.

1/3/07 16:59  
Blogger Alice ya no vive aquí said...

Me ha encantado este post y cómo describes algo que me hubiera sido tan difícil expresar con palabras... me gusta tanto como las películas que mencionas.

Lo que queremos esos días es que las cosas existan pero que no nos toquen, para poder arreglar nuestros asuntos íntimos sin estridencias infiltradas. Y con esto está dicho todo :-)

9/3/07 08:13  
Blogger g. said...

Es una buena escena... ¿Es la escena en que la Jack Black le dice que hizo ese "mix tape" especialmente para el lunes y no va a funcionar un martes?
Y yo creo que en ese día Rob, necesitaba ignorarse a él mismo. Ergo, ignorar su objeto de pasión, la música.

Me gusto mucho este texto. Muy simpático.
Gracias por compartirlo, las pelis que mencionas acá son dos muy muy muy buenas.

1/12/08 14:25  

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