15 febrero, 2008

Piedra cemento piedra

Piedra cemento piedra cemento piedra cemento piedra. El hombre construía el puente con concentración de cirujano.
Era un pueblo de gente sencilla, sutil, casi transparente. Los días pasaban entre cosechas de frutos y pastoreo de animales. Al otro lado del caudaloso río pueblerino, existía una ciudad de grandes comercios y tecnologías sin exorcizar. Una tarde, el alcalde de nuestro pueblo decidió que era hora de unir ambos lugares, y contrató a un hombre de su tierra para que construyera el puente amalgamador.
Piedra cemento piedra cemento piedra cemento piedra. El hombre construyó el ambicioso puente en un día y una noche. Cuando el alcade fue a ver cómo había quedado la obra, se encontró con un puente que no cruzaba el río, sino que se recostaba, paralelo, a su lado. El puente empezaba y terminaba en el pueblo. Astillado de furia, el alcalde preguntó que qué se suponía que era eso.
- Un puente para los que no quieren ir a ningún sitio - contestó el hombre.
El alcalde regresó a la alcaldía. Una inquietud lo invadía, y era la de no saber si gobernaba un pueblo de imbéciles incurables o de genios escondidos.

36 Comments:

Anonymous Anónimo said...

siempre es mejor tender puentes que destruirlos horrorizados como hacen los viles de la vida

besets

15/2/08, 6:03 p. m.  
Blogger dany said...

genios escondidos, genios escondidos!!!!!si si me gusto este post...

15/2/08, 9:08 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Piedra, cemento, piedra... me sonrío por la nota del final. Genios locos como puse yo en un post de 2006.

Te abrazo y espero que estés disfrutando de un 2008 perdida en la felicidad.

Besitos amistosos desde Colombia!

16/2/08, 1:15 a. m.  
Blogger Valeria said...

¿Un puente paralelo a la ribera?
Nunca lo hubiera pensado :))
Mundo de locos!

Un beso, Gilda

16/2/08, 6:55 a. m.  
Blogger TORO SALVAJE said...

Ahí, en ese pueblo tendría que vivir yo. Veo que hay un hombre con el que me entendería, y no es el alcalde.

Besos.

16/2/08, 7:10 a. m.  
Blogger Unknown said...

Simplemente eso pasa con nuestros gobierno...nos subestima, nos oculta, nos esconde, y nosotros sabemos bien lo que queremos y como conseguirlo!!

Saludos

16/2/08, 8:31 a. m.  
Blogger ro said...

El que hizo el puente era un genio escondido! Qué belleza una puente que valga como superficie para transitar, caminar sin rumbo, mirar un río y que no nos lleve a ningún lado...Cuando lo pienso así, lo imagino lo más parecido posible a la rambla de Montevideo, que uno puede recorrer al costado del Rió de la Plata, por varios kilómetros. Lo único que le faltaría quizás es la altura del puente. Ver las cosas desde cierta distancia les agrega belleza. Abrazo

16/2/08, 9:09 a. m.  
Blogger Enrique Páez said...

Hay civilizaciones que son así. A mí me parece una gran metáfora de Argentina, sin más.
Un abrazo desde Madrid,

16/2/08, 11:09 a. m.  
Blogger Gi said...

Eso me hace acordar a ese viejo chiste que dice que hay personas que guardan en la heladera una botella vacía para las visitas que no quieren tomar nada.

No, en serio ahora, es que hay alcaldes que se olvidan que tienen que representar, no hacer lo que se les antoja. Entonces está bien que aparezcan hombres que construyan los puentes que la gente quiere.
Besos

16/2/08, 12:02 p. m.  
Blogger Isabel Burriel said...

Pues yo seguro que lo cruzaría, una y otra vez. Imaginaría reinos mágicos a un lado y a otro... Creo que yo debo ser un poquito imbécil pero un genio imbécil.

16/2/08, 12:48 p. m.  
Blogger Carmen said...

La pregunta es:

¿Quién se atrevería a soliviantar de esta manera al alcalde? ¿Un imbécil porque no se da cuenta de que lo solivianta o un genio porque justamente es lo que pretende?

Quizá el puente esté hecho para jugar con el alma humana...

Incluso con el alma del constructor...

:)

16/2/08, 1:09 p. m.  
Blogger Jesus Dominguez said...

Fabuloso. No sabe el alcalde el favor que le hizo ese hombre a su pueblo.

Un saludo.

Jesús

16/2/08, 4:54 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Me encantó lo del puente que no va a ninguna parte. Siempre pensé que deberían hacerse más cosas así.

16/2/08, 6:58 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

El constructor sabía, como el Arcángel Mirón, que los paraísos no deben ser profanados.

Y el Arcángel sabedor de estos misteriosos secretos, sigue cuento y más cuento, cuento y más cuento, construyendo puentes entre sus convicciones más profundas y la realidad.

Bellísima entrega.
Te abrazo!

16/2/08, 7:33 p. m.  
Blogger Sandra Becerril said...

Pueden ser mitad y mitad? jeje

Besos!

17/2/08, 1:46 a. m.  
Blogger Horacio said...

qué bueno!!! un puente para mí

dónde queda?

17/2/08, 7:18 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Una Vieja sube escaleras que no llevan a ninguna parte, un Arcángel construye puentes que acaban en la misma orilla en la que comenzaron. Con semejantes elementos ¿dónde iremos a parar? (A veces me pregunto perplejo si realmente no girará el mundo a mi alrededor, y entonces me entra un miedo que me hace temblar.)

(Amalgamador, qué bonito nombre para un actor secundario de buen hacer...)

17/2/08, 8:47 a. m.  
Blogger María* said...

Me gusta mucho tu estilo. Me recuerda a García Márquez... (aunque supongo que esto no es casual...) :) Bonito relato.

17/2/08, 10:41 a. m.  
Blogger Belén said...

Por un momento he pensado que no se donde está mi puente... si cruzando el río o no...

Besos

17/2/08, 3:15 p. m.  
Blogger Lágrimas de Mar said...

yo creo que eran genios escondidos, ya no hay puentes así

besos para ti

lágrimas de mar

17/2/08, 3:47 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

un puente eterno, me gusta!
los alcaldes dudan pero nunca arriesgan, sino habría más descubrimientos entre los pueblerinos, no?

abrazos!!!
www.artemissublime.blogspot.com

17/2/08, 4:00 p. m.  
Blogger Fata Morgana said...

Para que querian un puente si no iban a ir a ningúnsitio,estaban agusto tal y como estaban,quiza el que tenía que escapar era el alcalde,por eso no entendía.....como siempre!!!.
Un besote.

17/2/08, 5:30 p. m.  
Blogger Castigadora said...

Menuda reflexión la del Alcalde. Ai fue capaz de darse cuenta de eso, no estaba tan perdido.

A veces es mejor quedarse con lo bueno conocido, no?

Un abrazo

17/2/08, 6:33 p. m.  
Blogger CaTpRiNcE said...

genios escondidos sin ninguna duda...


Un saludo!!!

17/2/08, 9:49 p. m.  
Blogger Clarice Baricco said...

Me gustó eso de "Un puente para los que no quieren ir a ningún sitio" y el final también.

Siempre eres profunda.

Besos chica linda.

17/2/08, 11:49 p. m.  
Blogger Luna Carmesi said...

Como siempre los gobernantes son los mas mediocres...

18/2/08, 5:03 a. m.  
Blogger Rodolfo Serrano said...

El mejor de los puentes, sin duda.

18/2/08, 6:19 a. m.  
Blogger Soy ficción said...

A veces es dificil distinguirlos, a mi tb me pasa :)

18/2/08, 9:56 a. m.  
Blogger Chicho said...

ahora me tengo que poner al día con todo lo escrito por Vos.....pereza?ninguna, al contrario....

18/2/08, 11:12 a. m.  
Blogger Blasfuemia said...

Los gobernantes es que no se enteran.

Voto por genios escondidos.

18/2/08, 11:21 a. m.  
Blogger Zanzara said...

Una vez más, losm políticos los más tontos. Ojalá hubiera más genios como este...

Yo creo que tengo un puente de esos constantemente en mi cabeza y lo saco en cualquier sitio cunado me apetece pasear sin rumbo.

Besos!

18/2/08, 6:25 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

nunca nadie jamás iba a querer cruzar? mmm...

19/2/08, 9:09 a. m.  
Blogger malditas musas said...

Una buena metáfora de la postmodernidad.

besotes!
musa

19/2/08, 9:13 a. m.  
Blogger இலை Bohemia இலை said...

un puente para los que no quieren ir a ningún sitio...se me antoja que será un lugar concurrido...

BSS

19/2/08, 9:59 a. m.  
Blogger Arcángel Mirón said...

Mandoble: no dije eso. El tipo hizo un puente para los que no quieren ir a ningún sitio. No más.

Apapachos.

:)

19/2/08, 3:48 p. m.  
Blogger Señor De la Vega said...

Los que no quieren ir a ningún sitio, no irían ni siquiera al puente.
Por lo tanto seguro que era imbécil o un enamorado, o las dos cosas.
Solo los enamorados se embelesan en los puentes, mirando el agua y sin querer cruzarlo, besándose en la baranda del puente, mientras el río transita. Solo los enamorados, piensan que los demás quieren lo que ellos quieren, en este caso un puente, para mirar la ribera omnipresente. Estaría enamorado o sería imbécil.
Un precioso blog que cruza muchos ríos,
Placer, Z+-----

26/2/08, 11:40 p. m.  

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