29 junio, 2008

Todos los hombres posibles

Los dioses le habían concedido, en su juventud y sin que él lo pidiera, el dudoso beneficio de la inmortalidad.
Al principio entró en una nube de euforia omnipotente que no carecía de lógica, ya que el no morir le permitía realizar ilimitadas hazañas; así fue como, con el correr de los años, se propuso convertirse en todos los hombres posibles. Fue emperador, juez, ermitaño, sabio, mercader, cortesano de Luis XIV, domador de leones, encantador de serpientes, guerrero, trovador, en ocasiones casi santo, muchas veces demonio consumado. Conquistó la felicidad suprema y padeció todo tipo de desdichas.

El problema fue el tiempo. El tiempo, que seguía corriendo sin que a él le afectara. Cuando él ya había sido todos los hombres posibles, la ausencia de la propia muerte se le antojó una manifestación del infierno: ya no quedaba nada por hacer, y sin embargo él seguía allí, arrastrando su existencia. A medida que pasaban los siglos, la vida se transformaba en una continuidad incorruptible de domingos lluviosos y puertas cerradas.
Un día en que se sentía particularmente hueco, la Muerte lo visitó. Lo miró con rencor y le dijo:
- Sos la prueba de mi imperfección. Pero decime: ¿cómo es tu vida?
- Irremediable – contestó él, contemplándola con deseo desesperado.
La Muerte sonrió, aliviada.
- Entonces mi trabajo ya está hecho – sentenció, mientras desaparecía despacio y para siempre.

56 Comments:

Blogger TOROSALVAJE said...

Bien mirado no dejaría ser una condena la inmortalidad, ver morir a todos tus coetáneos, ascendientes, descendientes, amigos, etc, y uno siempre sobreviviendo a todo, sin otra perspectiva que vivir sin fin.

Muy ingeniosa.

Besos.

29/6/08 15:23  
Blogger Inuit said...

¿Pero qué buena que eres tú y que malísima mala es la muerte!
La misma inmortalidad tienes, ¡oh Arcángel!, que el personaje de tu historia.Lo que pasa es que él, al tener cuerpo, vive en piel propia lo bueno y lo malo.
Qué desarraigo tendría en cuanto se dio cuenta de los estragos de la inmortalidad... dejaría de amar para no sufrir y quién no ama muere.
Precioso e ingenioso el final y perversa la muerte que me recordó el Séptimo Sello.
Inuits

29/6/08 15:38  
Blogger Marcelo said...

Hay que tener cuidado con lo que se desea, aunque ni siquiera lo pidamos! Me gustan los textos que afrontan la muerte, hablar de ella es una forma de celebrar la vida.
Un beso
PD: Leí los dos cuentos del Negro, son geniales (auqnue el principio fui preocupado, a ver si los había afanado sin saber, pero por suerte no, porque los de Dolina son distintos, porque son mejores)

29/6/08 16:39  
Blogger Feña said...

El alzheimer lo hubiese salvado.
Después de todo, nuestra única diferencia con el protagonista, es que luego de morir y volver a nacer, nosotros no recordamos.

Buenísimo el relato.

Saludos!!!

29/6/08 18:13  
OpenID elshowdefusa said...

Qué buenísimo final, Gilda. Me ha gustado muchísimo. No sólo el trabajo de la muerte era darle una vida irremediable... ver como mueren todos sus seres queridos también.

29/6/08 18:37  
Blogger Lola said...

"algunos sueños se cumpirán a pesar de todo, a pesar de tí y de mí"
En mi próxima rencarnación desearía tenerte más cerca, maestra.

besos

29/6/08 18:41  
Blogger JuanMa said...

Nunca he entendido ese afán de vivir para siempre.

Lo importante es vivir a fondo, no cuanto tiempo se viva.

Un beso.

29/6/08 18:51  
Blogger Leandro said...

Muy bueno.... La inmortalidad es la falla de la muerte! Buena lectura....Y muy buen final... Cuando todo se vuelve irremediable, la muerte está a la vuelta de la esquina
Beso

29/6/08 18:59  
Blogger Camille Stein said...

parece que la inmortalidad tampoco es el antídoto contra la muerte

recuerdo la desesperación de los hijos de la noche en 'Entrevista con el vampiro'...

la finitud otorga el sentido

la intensidad de la vida es su brillo

... quizá no sea necesario ningún antídoto


un beso

29/6/08 19:17  
Blogger Pluma estilográfica said...

Es un típico tópico, pero si hay algo que da sentido a la vida, es la muerte.

Forma parte de nosotros.

Me ha encantado.

Saludos!!!

29/6/08 19:53  
Blogger Blogger a tiempo parcial said...

....mi realto vampírico que me publicaron...el vampiro odiaba la inmortalidad ya que estaba cansado de ver morir a las personas que amaba....

29/6/08 20:03  
Blogger Laluz said...

Si, la muerte vuelve irremediable hasta la misma inmortalidad. Y aún su ausencia, como en este caso, para el inmortal. O sea, por presencia o por ausencia, no tiene remedio. No es desolador?

29/6/08 22:25  
Blogger Luna Carmesi said...

Muerto en vida.
Vida sin vivir.
Dulce regalo para La Muerte.

;-)

30/6/08 04:38  
Blogger Benjuí said...

No tiene sentido ser inmortal si los otros van muriendo: la soledad puede llegar a ser peor que la muerte.

30/6/08 07:50  
Blogger Joseph Cartaphilus said...

Siempre con Bejuí

Pero dicho esto que maldición es vivir y que bendición es estar vivvo.

Porque la muerte destruye y la eternidad confunde y entre medias unos cuantos millones de contradicciones.

Dichosas palabras grandes a las que no veo el final

30/6/08 08:16  
Blogger dany said...

magistral, como siempre!!!me gusta volver de vez n cuando y deleitarme con tu talento..un bes y un apapacho

30/6/08 10:23  
Blogger maria* said...

Qué bien escrito! está muy bien!! De veras, muy bueno.
La inmortalidad seguro que sería aburrida... Una vida sin riesgos, aburriría

30/6/08 10:29  
Blogger Álvaro Dorian Grey said...

Condenado a vivir para siempre... y lo peor, ver desaparecer a la gente que quieres...
saludos y salud

30/6/08 10:59  
Blogger Belén said...

Pues tienes razón, querida, la muerte siempre está ahí, irremediable... es lo único que tenemos seguro...

Besicos

30/6/08 11:41  
Blogger Dr.MIKEL said...

No me puedo ni imaginar el transcurrir de siglos con domingos lluviosos y puertas cerradas.
Estas hablando de la condena a la inmortalidad.

30/6/08 11:47  
OpenID brujaroja said...

Me declaro, ya lo sabes pero lo reitero, fan enfervorizada de tus relatos. Qué buenos son. Y este último, encima terapéutico: para curarnos ese deseo a veces feroz de poder vivir muchas vidas, de poder ser todos los personajes que pueblan nuestros sueños...

30/6/08 12:15  
Blogger La Mangosta said...

Me encantó, Gilda! Muy buena la manera en que abordás el tema de la muerte.
Siempre me gusta pasar por acá...
Saludos!

30/6/08 13:16  
Anonymous salva said...

Pero si me dan a elegir, de entre todas las vidas yo escojo la del pirata cojo con pata de palo, con parche en el ojo, con cara de malo, el viejo truhán, capitán de un barco que llevara por bandera un par de tibias y una calavera.

30/6/08 14:02  
Anonymous Anónimo said...

Muy bueno. Como siempre, Gilda. Sos grande. ¿Cuando va a estar tu novela?

...Victor...

30/6/08 14:17  
Blogger Arcángel Mirón said...

Lola: me sonrojo. Gracias, nena.

Salva: sí, yo quiero lo mismo.

Víctor: en eso ando.

(Reitero: por un problema de, supongo, configuración, algunos blogs no me permiten ver las entradas recientes; así que si ven que desaparecí de sus casas, sucede que no veo las novedades).

Apapachos a todos.

:)

30/6/08 14:26  
Blogger Alatriste said...

El lado oscuro de la inmortalidad. Llegar a ser una condena.
Yo de entre todos los hombres posibles, como dijo alguna vez también Ismael Serrano, me gustaría ser el cartero de Pablo Neruda.
Imposible darle esquinazo a la muerte me temo.
Besos y un gran relato por enésima vez.

30/6/08 14:45  
Blogger Ex Traño said...

primero.....
sacarme la cabeza, ya que no uso sombrero, preciso,precioso,sutil...
me encantas....
segundo.....
la inmortalidad ¿pero quien puede querer semejante condena? en todo caso prefiero reencarnarme y no ser consciente

besitos mi arcangel manso

30/6/08 16:46  
Blogger lágrimas de mar said...

Debe ser muy aburrido vivir eternamente..

besotes

lágrimas de mar

30/6/08 18:28  
Blogger El Secretario said...

Hola Arcángel.

Me recordó al relato "Los inmortales" de Borges (seguimos con el Gran Ciego...)

Pero tu final es magistral.

Te he dejado algo en la Zona Libre. Y no es un premio...

¿O sí?


Abrazo inmortal.

30/6/08 18:31  
Blogger PIER BIONNIVELLS said...

Pues toda una condena..
Que mayor sufrimiento que el saberse nunca muerto.
Me ha gustado este relato..

abrazos.

30/6/08 19:42  
Blogger el nombre... said...

También la vida es irremediable, en algún sentido, aunque sepamos de nuestro ser finito...

O al menos, lo es por momentos.
La vida, me suena como el día: nunca me alcanza!

Besos, Genia Gilda!

30/6/08 20:11  
Blogger Perséfone said...

Creo queme sucedería exactamente lo mismo que al hombre del texto.

Gran forma de relatarlo.

Un beso.

30/6/08 22:34  
Blogger tan versátil como acústica said...

en sí, en lo real, la inmortalidad es una forma de condena.

1/7/08 00:18  
Blogger Bonchita said...

Imaginate Gilda, que dolor en el alma llevar una vida asi...
algunos le temen y otros la buscan con desesperacion...
que bien escribes me deja mucho para pensar...
Un abrazo.

1/7/08 01:24  
Blogger Raúl said...

La muerte en vida, la eterna soledad del que no puede dejar de ser ni estar .
¡Menuda condena!

1/7/08 04:38  
Blogger Las3Musas said...

Interesante filosofía. Ayer hablaba coon mi abuela que tiene 95años (y más lucidez que yo) y ella me decía que estaba cansada de vivir...

besos
musa

1/7/08 07:03  
Blogger MentesSueltas said...

Tremendo... me dejas helado.

Te abrazo
MentesSueltas

1/7/08 07:14  
Blogger Las3Musas said...

Me olvidaba, con respecto a eso de que no te sale el último post: a mí me ha pasado alguna vez. Prueba con darle al boton de actualizar al entrar al blog.

Saludos
;)

1/7/08 08:59  
Blogger frikosal said...

¿Y como es que a santo no pudo llegar?

1/7/08 14:45  
Blogger Arcángel Mirón said...

Porque cada vez que lo intentaba, una nueva tentación venía a enturbiar las aguas.
Y viste cómo es eso de la santidad: nada alcanza.

1/7/08 14:51  
Blogger SUSANA said...

Bien mujer! Adoro las precisiones de este cuento y ese ingenio tuyo que no conoce ni conocerá un techo.

Un final para aplaudir de pie, Gilda!

GRACIAS por tu publicación!

Mi abrazo!

1/7/08 15:41  
Blogger Sureña said...

Muerto en vida...hay peor fin que ése?

Cada día te superas un poquito más :)

Besicos

1/7/08 16:10  
Blogger Madame Vaudeville said...

Creo que no soportaría una vida irremediable. El paso del tiempo, lso cambios, la muerte de los seres queridos, la soledad, la marginación tal vez, la sabiduría en exceso del que sabe más por viejo que por diablo... Besos de una mortal cabaretera.

1/7/08 16:30  
Blogger AdR said...

La Inmortalidad, la peor de las Muertes. Un relato maravilloso.

Besos

1/7/08 16:33  
Blogger NoSurrender said...

¿Cómo sos tan inteligente, Arcángel? ¡genial! ;)

eso sí, yo que él hubiera aprovechado para ser pirata también. Ya sabes, el pirata cojo con pata de palo, con parche en el ojo, con cara de malo, un viejo truhán, capitán de un barco que tuviera por bandera un par de tibias y una calavera...

1/7/08 21:03  
Blogger Jon Doe said...

Una reflexión sobre la vida y la muerte muy bien contada...

Para alguien como yo que le aterra la muerte, aún así me quedaría con el dudoso beneficio de la inmortalidad aunque sólo fuera por el pánico.

2/7/08 05:09  
Blogger LOCA!!.. como tu madre said...

Genial...y pensar que muchas filosofías de vida espiritual ofrecen de recompensa "la vida eterna"...bueno, pues ahora me la pienso jeje.

2/7/08 11:52  
Blogger Alatriste said...

Gracias por las palabras que dejaste en mi blog. Me vinieron especialmente bien. Un beso muy grande y espero con entusiasmo tu próximo relato, compañera. Que te vaya bonito.

2/7/08 17:02  
Blogger ...antidoto esencial said...

Pese mi terror a la muerte, no desearía la inmortalidad por nada del mundo. Imaginar pérdida tras pérdida me angustia sobremanera. Sería insoportable...

2/7/08 17:58  
Blogger El Doc 9 said...

somos las decisiones que tomamos, muy bueno Arcangel, Los Apuntes del Doc 9 lo esperan cuando guste, abrazo de gol

2/7/08 20:18  
Blogger Juan 43 said...

IMpresionante.
Enhorabuena por este texto.
Espero que te hagan ofertas las grandes editoriales.
Un abrazo.

¡ Salud !

3/7/08 10:59  
Blogger Clarice Baricco said...

Tambièn le doy lectura a la insatisfacciòn del ser humano. Nada nos conforma, nada nos llena y despuès resulta que llega el aburrimiento.
Muerte cruel como la vida tambièn. Obvio, no siempre.


Abrazos preciosa.

3/7/08 23:35  
Blogger Diego said...

También yo recordé el cuento de Borges (pero es "El inmortal"), a esos pobres trogloditas entregados a la inmovilidad por no poder morir. También recordé el mito de la Sibila de Cumas, a quien fue otorgada la inmortalidad pero no la juventud eterna, y quien, luego de envejecer eternamente, solamente pidió morir. Excelente fábula. Sigo sorprendiéndome.

6/7/08 00:34  
Blogger Odel said...

La muerte forma parte de la vida y es irremediable
Escelente escrito te felicito

6/7/08 07:31  
Anonymous karen said...

Un final espléndido, así como el resto del relato...

11/7/08 06:39  
Blogger Another Lovely Rainy Day of November... said...

¡!

Sin más.

¡!

16/7/08 20:19  

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