06 noviembre, 2009

Yo me miro

“El hombre libre es el que no teme ir hasta el final de su pensamiento” (Léon Blum).

Lo malo de la introspección es que no hay salida posible. Es uno contra uno, y es uno contra uno para poder ser uno a favor de uno. ¿Con qué argumento se defiende lo que no se conoce, con qué argumento se sostiene o se erradica? Yo me miro para entender qué es lo que hace ruido, dónde está la gotera, dónde la grieta, dónde lo inquebrantable. Yo me miro porque afuera hay mucho mundo, y adentro también, y tengo que saber diferenciarlos.

Pero no hay salida posible. No es que quiera huir, puedo estar a solas con mi cabeza sin padecer un ataque fantasma. Y creo que ese privilegio lo gané cuando acepté mirarme sabiendo que no hay salida posible: los callejones sin salida son cosa de valientes o de suicidas; creo que no soy lo primero, pero en cambio estoy convencida de que no soy lo segundo. Deduzco, entonces, que sí soy lo primero; eso demuestra que me equivoqué. Otra razón para la introspección. Para ser valiente hay que ser valiente.

Hay respuestas que ya intuía que estaban ahí, y sin embargo no me gustan. Son molestas, no encajan con mis planes. Pero Gilda, sabés perfectamente que hay un tremendo error en lo que encaja; sabés perfectamente que encajar es un error, que lo verdadero no encaja sino que se acomoda solo. Sabés perfectamente que si las respuestas que salen de tu propio interior son incómodas, es que estás formulando preguntas erróneas. Cambiá la pregunta.

¿Qué hago con el mundo? No entiendo la pregunta. Cambiala.

¿Qué hago con las palabras ajenas, los silencios ajenos, las presencias y ausencias ajenas, las mentiras ajenas, las verdades ajenas que van dirigidas a mí? Las que no me tocan no me interesan, al menos no ahora; es MI introspección, puedo ser egoísta. ¿Eh? ¿Qué hago? Una vez más estás preguntando mal. ¿Ves que no hay respuesta? Lo que es ajeno no es tuyo, así que no podés hacer nada. Estás preguntando mal.

A ver ahora: ¿qué hago con mis palabras, con mis silencios, con mis presencias y mis ausencias, con mis mentiras y mis verdades, con todo lo mío que va dirigido a los otros? Buena pregunta, periodista. Respuesta: bancátelo. Sos responsable de lo que emitís. ¿Podré bancármelo? Pregunta ociosa, ya sabés su respuesta. Y ahora seguí mirándote, que esto recién empieza.

23 Comments:

Blogger huir said...

la introspección, dios nos guarde, con frecuencia deriva en padecer, tal la siento yo, y deseo liberarme, huir

6/11/09 19:41  
Blogger Raúl said...

A veces, la única salida que proporciona el ejercicio de mirarse, es la resignación.

7/11/09 05:41  
Blogger malditas musas said...

Si sentís una profunda incomodidad, si muchas veces el pensamiento es un pozo de angustia, si se generan sólo preguntyas, si no entendés... entonces es que vas por el mejor camino posible. Son sólo túneles,resta transitarlos en la oscuridad con la certeza de que se avanza. Y se avanza.

Si me animo, te acompaño. Pero voy detrás, que soy menos valiente que vos :)

besos preguntones
musa

7/11/09 11:32  
Blogger Ula said...

Gilda, te conozco desde que tenía mi blog (ya no lo actualizo hace dos años) pero te leo constantemente.
Hoy me he decidido a comentar porque sé que tienes alguna clave para hacer la pregunta correcta, ésa que nos alivie un poco aunque no nos dé la perfecta solución.
Espero encontrar ésa clave a medida que vaya leyéndote.
¿Has editado algo?
Un abrazo,
Ula

7/11/09 13:48  
Blogger Belén said...

Los ejercicios de introspección son bastante necesarios para avanzar, eso sí... sin tener que obsesionarse, que si no malo...

Besicos

7/11/09 16:06  
Blogger Arcángel Mirón said...

Huir: pero no podés pasarte la vida huyendo, ¿o sí?

Raúl: la resignación tiene un costado positivo, que es la aceptación. Y a partir de eso, la posibilidad de cambiar lo que no agrada.

Musa: es como en Mátrix: está la opción de vivir en una realidad simulada. Pero no sé si me interesa. Para inventar ya tengo (ya tenemos) las ficciones. :)

Ula: creo que cada uno debe buscar sus propias respuestas, se me hace que no puedo responder a preguntas ajenas (si hablamos de instrospección, claro). Sí, edité un libro de cuentos, a la venta en Amazon o aquí:
http://www.librosenred.com/autores/gildamanso.html

Belén: claro, el descanso es necesario. :)

Apapachos a todos.

7/11/09 16:49  
Blogger Herman said...

Celebro que nos permitas asistir a tu pensamiento. Yo tiendo a la introversión desde siempre. Pero ahí dentro está oscuro y hace frío. Procuro por ello ponerme en mis introspecciones uno de esos gorros de minero con luz incorporada. Siempre es grato leerte, Gilda.
Un beso

7/11/09 18:00  
Blogger Lucy in the Sky said...

A esto llamo yo "tomar las riendas". Pocos se animan. ¡Buena suerte!

7/11/09 21:28  
Blogger NoSurrender said...

En un uno contra uno, cuando el oponente es uno mismo, la derrota está asegurada. Mucha fuerza, Gilda.

8/11/09 07:06  
Blogger (* said...

No podrías haberlo dicho mejor, Gilda: recién empieza. La introspección, a menudo tengo esa sensación, es como meterse en un pozo cuyo final nunca alcanzas a ver dle todo, y bajas, y bajas, y bajas cada vez más, y a ratos quisieras volver a subir porque la salida queda cada vez más alta, cada vez más lejos; pero la curiosidad al mismo tiempo es insaciable y por eso sigues bajando, y bajas y bajas, y te haces preguntas, y si acaso las respondes son la clave para formularte otra nueva, y otra, y bajas... ¡Mirarse es tan complicado!

Me ha encantado tu reflexión.

Un dulce beso.

8/11/09 11:49  
Blogger SUSANA said...

Los viajes hacia adentro tienen el encanto de la adrenalina. Nos sentimos como Indiana Jones en la selva, entramos a fuerza de machete, buscando respuestas (tesoro si lo hay)y lo bueno es que nunca salimos con las manos vacías. Siempre hay algo y mucho más de una vez...nuevas preguntas.

Buen Viaje Querida Amiga mía! Cuando te vea, serás otra chica y la misma, las adoro a ambas!

Mi abrazo con ese cariñazo enorme y tic-tac, también cuento los días!

:)

Te quiero Manso!

8/11/09 14:11  
Blogger Hank said...

Qué terror el camino que inicias. Sólo de pensarlo me entra la sed.
Sos mi diosa guapa. Por si te sirve te lo digo. Mi diosa humana, claro está. Esto es: un ser humano que se enfrenta a sí mismo anda el camino más importante. Has de andar un poco miedosa para contárnoslo a todos, lo comprendo. Yo no lo haría, simplemente, pero si en ello estás sigue como vas, creo que el camino es el único, y el único que has encontrado. Siempre son los únicos para cada uno.
Eso sí, si dudas, abandona: no era el camino.

Suerte, y poco sentido común, si acaso sentido, aunque no sea común, no siempre es el más adecuado.

ABRAZOS apapachados,
Hank (que te aprecia un güevo)

8/11/09 17:36  
Blogger Arcángel Mirón said...

Herman: sí, está oscuro y frío. Pero ahora, acá, comienza el verano, y yo no tolero el calor extremo, así que creo que estaré cómoda. :)

Lucy: sí, hay que ver dónde termino. Desbocada. :)

NoSurrender: derrota y victoria. Suena a empate.

(*: lo que dijiste, lo del pozo, me recordó a "Crónica del pájaro que da cuerda al mundo", ¿lo leíste?

Su: bueno, a nuestra cita acudiré con un girasol tamaño natural en el pelo y una pollera con estampado de arco iris y estrellas y soles y flores, para que me reconozcas (aunque creo que fingirías no reconocerme). ;)

Hank: gracias. Por ahora, sigo. Y tenés razón: si dudo, será que no era el camino. :)

Apapachos a todos.

8/11/09 19:58  
Blogger (* said...

¡¡Sí!! Lo leí hará cosa de dos años o así. Fíjate, ¿cómo no lo recordé al escribirte? Ese pozo es el lugar donde, si se quiere, uno puede aprender a mirarse con otros ojos, más nuestros, más de dentro. Fue muy especial para mí, en el momento que cayó en mis manos,leer ese libro. Aunque no lo negaré, de Murakami, como "Tokio blues"... Ay, tengo el corazón empapelado de muchos libros y algunas son de ése.

Un dulce beso, linda Gilda.

9/11/09 06:47  
Blogger Madame Vaudeville said...

Sólamente le dejaré dos frases, divino arcángel:
Conócete a ti mismo y conocerás el Universo-
Sé tú el cambio que quieres ver en el mundo-
Apapachos gordos y miradas libres

9/11/09 09:10  
Blogger LA CASA ENCENDIDA said...

Nuestra poetiza de guardia "Gloria Fuertes", le llamaba a estas instrospecciones: "Arreglar el desorden personal". De vez en cuando, está muy bien coger el plumero y quitar telas de araña, que solo sirven para enredar los pensamientos, ¿no crees?
Muchas gracias por dejarnos entrar en el "Cajón desastre", nos ayudas a colocar en su sitio algunos desastres propios.
Besicos muchos.

9/11/09 19:38  
Blogger Dr.Mikel said...

Sabes, la experiencia tambien es un grado y si lees tu conciencia, observas todo lo que te rodea, meditas sobre tu vida, reflexionas sobre tus actos, y examinas tu conducta, no estas hablando de retrospección, te estas cuestionando las debilidades humanas.
Bsos para ti y lamentones a Kepo.

10/11/09 12:46  
Blogger Fusa said...

Lo malo de la introspección es que nadie te asegura cuándo podrás encontrar la puerta del laberinto que eres tú.
Los hay que prefieren no entrar y los hay que se pierden en ellos con gusto.
Yo por ahora soy de los segundos.
Aunque cueste.
Aunque duela.
Aunque escueza.

11/11/09 16:42  
Blogger exiliada said...

increíble, es el espejo mismo.
es eso.

11/11/09 19:45  
Blogger Arcángel Mirón said...

(*: un pozo es el símbolo perfecto de la introspección. :)

Madame: así es. :)

Nani: claro, cada tanto hay que meterse en el cuarto de los cachivaches y limpiar lo inservible. :)

Dr.: Pepo te manda saludos, también. :)

Fusa: es la diferencia entre la vida y la simulación, supongo. Te abrazo. :)

Exiliada: hay veces en que el espejo es demasiado sincero. :)

Apapachos a todos.

12/11/09 16:59  
Blogger Clarice Baricco said...

Gilda: ¿realmente tienes 25 años?

Tequiero.

12/11/09 21:29  
Blogger Arcángel Mirón said...

No. 26.

.)

13/11/09 12:03  
Blogger moreiras said...

Esto me huele a psicoanálisis... (lo digo sin matiz crítico alguno...)

4/12/09 14:44  

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